jueves, 28 de abril de 2022

Estudios de Oscar Rosati para campanelas y trémolo



La mayoría de los estudios de iniciación a la guitarra que escribió Rosati fueron publicados, a diferencia de los de nivel avanzado, que quedaron circunscritos en la intimidad de las clases que impartía a sus alumnos más aventajados. Gracias a la gentileza de alguno de estos alumnos he podido recuperar varios de estos valiosos estudios. Dos de ellos, excepcionalmente, llegaron a ser publicados, son los estudios enfocados a los recursos guitarrísticos de las campanelas y el trémolo.

Arpa Guaraní (Canción litoraleña)

Estudio para campanelas


El arpa es un instrumento muy importante dentro del folklore musical de la cultura guaraní, llegó de Europa en el siglo XVII. En su nuevo contexto, el instrumento sufrió cambios en su organología y técnica de ejecución.

Este asunto me era desconocido hasta que en mi población, donde trabajo en un estudio de grabación, vino temporalmente una comunidad de trabajadores paraguayos. Uno de ellos contactó conmigo porque quería grabar unas canciones con su conjunto musical.

Recuerdo muy bien el primer día de grabación, fue en verano del 2008: entró un señor (cantante y director del conjunto) acompañado de unos jóvenes músicos que le tenían mucho respeto, hablaban en un peculiar idioma desconocido para mí (el guaraní). Fue la primera vez que pude ver y escuchar en vivo la llamada arpa paraguaya, todo era diferente en comparación al arpa que conocía: su tamaño, sonido, técnica… Las interpretaciones eran ejecutadas con impecable ritmo y gran virtuosismo. La producción duró varios días. Los músicos, después de su dura jornada laboral en la construcción, aún les quedaban fuerzas para venir cada tarde a grabar.

El señor antes mencionado era Silverio Rojas Vargas. Sin saberlo, había estado trabajando con uno de los más eminentes folkloristas de Paraguay. Esto lo descubrí al cabo de un tiempo leyendo un artículo que hacía referencia a él y su reciente fallecimiento, a los 71 años, en mayo del 2011 a causa del dengue.

Esta historia la he explicado para hacer un homenaje a Silverio y resaltar lo importante que es conocer las fuentes de inspiración de las obras a la hora de interpretarlas, sobre todo cuando son lejanas a nuestra cultura. Volvamos a Rosati.

El objetivo del estudio arpa guaraní es precisamente la imitación del sonido del arpa paraguaya, para ello es necesario utilizar un recurso guitarrístico llamado campanelas. La técnica, en este caso concreto, es necesaria para tocar las diferentes notas de la melodía sin que dos notas seguidas compartan la misma cuerda. De esta forma se consigue que los sonidos vayan quedando solapados entre sí, tal como es característico en el arpa.

De esta obra he tenido acceso a dos ejemplares manuscritos, previos a su publicación. Pertenecen a los alumnos de Rosati: Cora Alicia Leivinson y Luis Horacio Almirón. En estas partituras Rosati deja anotado bajo el título el tipo de diseño de la obra: en forma de estudio. Indicación que desaparece en la versión impresa, aunque se mantiene en la publicidad de la obra como: Estudio para campanelas.

En el ejemplar de Luis tenemos un dato importante, la fecha de composición: Buenos Aires, mayo 1966. Pocos meses después, exactamente el 3 de agosto de 1966, la obra salió de la imprenta para ser distribuida por Antigua Casa Nuñez.

Rosati aprovechó la publicación de la obra para dedicársela a su amigo y guitarrista Cosme Caballero:

«Al querido amigo y colega Cosme Caballero, con sincero afecto»

Cosme fue autor de numerosos arreglos para guitarra de música popular argentina, publicados en numerosas editoriales.

De la versión impresa dispongo de una copia gracias al musicólogo Vincenzo Pocci, este ejemplar aporta una información interesante, está «matasellado» con el siguiente texto:

«Estudio guitarrístico, profesor Roberto Lara» 

Es la posible prueba de que este importante guitarrista utilizaba el estudio en su programa de enseñanza. 


Partitura: Arpa Guaraní


Interpretación de la obra por el guitarrista argentino Sergio DAgostino



Trémolo

Estudio elemental

El trémolo es una técnica típica de los instrumentos tocados con plectro (púa), como la mandolina o la bandurria. Hay otros, como el violín, que se sirven de este recurso, pero ya desde un punto de vista muy diferente.

Básicamente, consiste en la repetición rápida de una nota, normalmente en octavos de tiempo, de cara a conseguir la ilusión de un sonido prolongado y mantenido (con sus ventajas interpretativas). Estas notas prolongadas no son posibles de otra forma en los instrumentos de cuerda pulsada (con dedos o plectro) por la naturaleza de la envolvente generada.

En el caso de la guitarra, el trémolo tiene un tratamiento especial. El guitarrista lo produce con los dedos anular, medio e índice de la mano derecha, quedando libre el pulgar. Este será utilizado para desarrollar una segunda voz o armonía que acompañe a la melodía tocada en trémolo. El resultado es sorprendente y de gran belleza.

El estudio propuesto por Rosati es ideal para iniciarse en esta técnica. Después de una pequeña introducción, se desarrolla en trémolo una encantadora melodía llena de lirismo, carente de complicaciones innecesarias en la mano izquierda, lo que permite al estudiante concentrarse en la mano derecha (que es la que ejecuta el trémolo). 

La composición está dedicada al guitarrista Juan Carlos Soria:

«Al consagrado Maestro Don Juan Carlos Soria, afectuosamente» 


Agradezco la aportación de esta partitura al guitarrista y biólogo Gustavo Antonio Aponte. Este ejemplar fue impreso el 12 de julio de 1974 y distribuido por Antigua Casa Nuñez. 


Partitura: Trémolo

sábado, 19 de febrero de 2022

Obras de Oscar Rosati: Serie a la manera antigua


Actualización: 3 mayo 2022

Los estudiantes de guitarra suelen conocer al Rosati más amable (musicalmente hablando) gracias a sus inspirados y efectivos estudios de iniciación o sus encantadoras obras pensadas para el principiante. Estas, habitualmente, están inspiradas en el folklore americano y argentino o en la agradable música de salón. Paralelamente, hay otro Rosati: el compositor de exigentes obras de concierto, a veces alejadas de los nombrados géneros e inspiradas, en ocasiones, en estilos muy lejanos para un compositor del s. XX. 

Es indudable la gran pasión de Oscar Rosati por la música antigua. En el archivo Almirón encontramos numerosos manuscritos del maestro de transcripciones para guitarra (habitualmente de Andrés Segovia) de obras de Bach, Frescobaldi, Scarlatti, Gaspar Sanz, etc. Partituras que él pacientemente tenía que copiar a mano a falta de impresoras. Hay que pensar que estamos hablando de su época en Comodoro Rivadavia en los años 40/50. Estas páginas han perdurado gracias a que algunas de ellas fueron regalos dedicados a su amigo el guitarrista Sixto Almirón (1904-1961), partituras, muchas de ellas, llenas de divertidas bromas y complicidades. 

También me comentaba la eminente guitarrista María Concepción Patrón que en la época en que ella estudió con Rosati, años 60, mucho del repertorio que preparaban era precisamente de ese género: J. S. Bach, Vincenzo Galilei, John Dowland, etc. 

Si revisamos los programas de concierto de Rosati podemos comprobar que él dedicaba la primera parte de sus recitales, como antes era muy habitual, a la música antigua. En su repertorio podíamos encontrar Pasacalle (Robert de Visée), Inglesa, Gavota o Musette (Bach), Aria y Gavota (Scarlatti), Minuetos (Jean-Philippe Rameau), la 2ª Sonata para violín de Bach (transcrita para guitarra por el propio Rosati) y un título muy peculiar: Serie a la manera antigua (O. Rosati).

Serie a la manera antigua


Rosati durante años tuvo en mente escribir una suite siguiendo los diferentes movimientos (o piezas) que encontramos en las antiguas suites. Para esta afirmación me baso en uno de los manuscritos del archivo Almirón. En este ya encontramos una pretérita versión de la obra que inicia la Serie, se trata del Preludio, bajo su título Rosati escribe: «para una suite antigua».

Con el tiempo siguió componiendo las demás piezas de esta obra, ¡incluso demasiadas! En el archivo de José Smiroldo encontramos un manuscrito de la obra «teóricamente» acabada que Rosati ya titula como Serie a la manera antigua, firmado en Buenos Aires (1967). Esta versión consta nada menos que de diez piezas, una de ellas triple:

1 - Preludio 
2 - Tres aires trovadorescos 
3 - Bourrée 
4 - Siciliana 
5 - Danza rústica 
6 - Courante 
7 - Aria 
8 - Giga 
9 - Aire de Gavota 
10 - Danza final 


Rosati tomó la decisión de equilibrar la extensión de la Serie y la dividió en dos obras: 

1ª - Siciliana y Danza Rústica, publicada por Casa América (ejemplar del archivo Lucio Núñez). Como curiosidad comentaré que en la Segunda Cartilla de la Guitarra de Rosati, publicada en 1966, encontramos una versión más simple (no demasiado) de la Danza Rústica, es el estudio nº 30.

2ª - Y ya, definitivamente, la versión final de la Serie a la manera antigua (también archivo José Smiroldo). Esta versión ya la interpretaba Rosati, por lo menos, desde 1971. Consta de las siguientes piezas:

1 - Preludio 
2 - Bourrée 
3 - Aires trovadorescos (tres) 
4 - Courante 
5 - Aria 
6 - Danza 
7 - Aire de Gavota 
8 - Giga 

La Serie fue presentada en el IV Concurso Nacional de guitarra de Salta (1971) ganando el 1er Premio de composición. Posteriormente, en 1972, la obra fue publicada por la editorial Ricordi Americana. Podemos constatar que Rosati continuó tocando la Serie en sus recitales, por ejemplo, formó parte del programa de un concierto suyo organizado por el Circulo Argentino de Odontología (Eduardo Acevedo, 54, Buenos Aires), fechado el 23 de mayo de 1975.

El guitarrista, y amigo de Rosati, Daniel Küper, tiene un lindo recuerdo sobre un concierto en el que Oscar tocó esa obra:

Hará unos 50 años (narrado en febrero del 2022), fue en el Círculo Guitarrístico Argentino. ¡Ese día Oscar estaba muy nervioso!, antes actuó el guitarrista Roberto Aussel interpretando un par de obras y yo unos preludios de Bach.

Violeta Mara de Tomás, amiga de Rosati, también tiene un recuerdo de su infancia relacionado con esta obra, es un dato muy interesante:

Tengo el recuerdo de que, por lo menos, uno de los Aires trovadorescos tenía letra. Lo escuché cantado por Aracy (hija de Rosati) acompañada por Oscar a la guitarra.


¿Pero, qué es realmente la «Serie a la manera antigua»? 

Probablemente, en la época en que Rosati pensaba en estas obras como una futura «suite», tendría en mente organizar las danzas al estilo de las antiguas suites barrocas, de hecho, ya tenía varias de este tipo preparadas: Bourrée, Courante, Gavota, Giga… y un Preludio de entrada como era habitual en muchas suites. Después, fue incorporando otras piezas, como danzas más ancestrales u obras de temática bucólica, estas ya nada tenían que ver con el barroco y el término «suite» quedaba fuera de contexto. El término «Serie» quedó más apropiado para que pudieran convivir este conjunto de obras.

Todas las obras, hasta cierto punto, respetan los ritmos, aires y estructuras a las cuales representan. Digo «hasta cierto punto» ya que Rosati no para de incluir bromas, giros divertidos, transformaciones o armonías que delatan, intencionadamente, a su autor. Es como si Rosati se disfrazara de la época pero no puede evitar, o no quiere, dejar de ser él mismo.

Muchas de las obras explotan la belleza melódica y armónica. Ejemplos serían la Courante o el Aria. Otras son simplemente tan divertidas como lo era el mismo Rosati, a destacar la Giga. También vale la pena subrayar la pasión de Rosati por Bach, detectaremos claramente su presencia en muchas de las piezas, como por ejemplo el Preludio.

Tenemos la gran suerte de disponer de una grabación de la Giga, nada menos que interpretada por el eminente guitarrista, y amigo de Rosati, Roberto Lara (1927-1988). El archivo sonoro fue gentilmente cedido por el guitarrista Gustavo Antonio Aponte.


Partituras

Es importante comentar que Rosati fue definiendo las piezas de esta obra a lo largo del tiempo. Como suele ocurrir, existen diferencias entre los manuscritos y la versión publicada por Ricordi Americana. En ocasiones son pequeños detalles o, a veces, importantes transformaciones como es el caso de la Gavota (en otro artículo están las dos versiones). Las siguientes partituras pertenecen a la que podríamos denominar versión final, la presentada en el concurso de Salta.

(Clicar en cada título para la descarga)

5 - Aria
6 - Danza
8 - Giga

Epílogo

En artículos anteriores ya se habló de algunas obras del maestro inspiradas en la música antigua, incluso utilizando los recursos musicales de la época. Un caso serían sus numerosas gavotas:


O su simpática obra Mudanzas sobre "No te avives y devuélveme las vacas”

lunes, 27 de diciembre de 2021

Obras de Oscar Rosati: Gavotas (segunda parte)



Este es el segundo y, de momento, último artículo dedicado a la integral de las gavotas escritas por Oscar Rosati. Quedan varias por descubrir e incluso, en un caso, por completar, ya que solo disponemos de su primera parte. Esta última tanda de gavotas que presentamos el maestro las reunió con el título de 5 piezas para juguetes (Aires de gavota).

En este caso nos encontramos con unas simpáticas gavotas siguiendo el amable estilo de salón de los siglos XIX y XX, bastante diferentes a las que escribió Rosati inspirado en la estética de la música antigua.

Cada obra está dedicada a algún juguete infantil en concreto, exigiendo al intérprete imaginar y recrear su contexto. Este puede ser nostálgico, dulce, plácido, gracioso… pero en general lleno de sorpresas tímbricas, rítmicas y cambios de temperamento tal como se espera de un infante.

La obra fue publicada por la editorial Ricordi Americana en 1970 y dedicada a la eminente guitarrista argentina Consuelo Mallo López (1913-1995). Nacida, al igual que el maestro, en la ciudad de Buenos Aires.

Solo queda comentar que la tercera obra «Para el conejo de paño celeste» es la reelaboración de una gavota escrita por Rosati en Comodoro Rivadavia el 18 de julio de 1954 (archivo Almirón). Para la nueva versión Rosati aprovechó la primera parte de la obra (obviando su segunda parte) y le añadió nuevas secciones. La partitura de esta primigenia versión está incluida en el artículo.


5 piezas para juguetes (Aires de gavota)


(I) Para la muñeca de los rulos de lana
Partitura


(II) Para la muñeca negra
Partitura


(III) Para el conejo de paño celeste
Partitura


Obra en la que se basa « Para el conejo de paño celeste»
Partitura


(IV) Para una pepona enferma
Partitura


(V) Para el oso compañero de sueños
Partitura

lunes, 25 de octubre de 2021

Intérpretes de la obra de Oscar Rosati I: Dúo MalloDAgostino


Presentación

Tan importante es que la obra de un autor esté a la disposición de los intérpretes como que ésta sea interpretada por ellos. 

Con este artículo empezaremos una nueva sección dedicada a los intérpretes que han grabado obras de Rosati. Los pioneros fueron Roberto Lara y Omar Andreoni, que ya en los años 70 habían grabado y publicado alguna de sus obras en discos de vinilo. 

Actualmente podemos disfrutar de numerosas grabaciones gracias a las redes sociales. En muchos casos son entrañables interpretaciones ejecutadas por estudiantes de guitarra, también podemos encontrar a excelentes guitarristas tocando alguna de las obras más complejas del maestro. 

En los presentes artículos nos centraremos especialmente en intérpretes que han grabado expresamente como contribución a este trabajo de investigación. La inauguración va ha ser a cargo de los guitarristas rosarinos (Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina) Liliana Mallo y Sergio DAgostino, matrimonio que forman el dúo MalloDAgostino. Primero escucharemos sus interpretaciones y seguidamente podremos conocer su biografía y datos de contacto.

Kuky 

Canción habanera que el maestro dedicó a su alumna Lucía Almirón en 1953. Esta obra forma parte del libro «Colecciones para guitarra, juvenil nº 1», la interpretación corre a cargo de Liliana Mallo.
Partitura: Kuky



Arpa Guaraní 

Canción litoraleña dedicada al guitarrista y amigo de Rosati Cosme Caballero, escrita en Buenos Aires en mayo de 1966. Fue publicada como estudio para trabajar la técnica de campanelas. El intérprete es Sergio DAgostino. 
Partitura: Arpa Guaraní



Hani 

Zamba dedicada a Juana Slik, alumna de Rosati durante su época trabajando en Comodoro Rivadavia. Esta obra también pertenece al álbum juvenil nº 1 y fue escrita en 1953. Nuevamente Liliana Mallo a la guitarra. 
Partitura: Hani



Estudio nº 18 (Carulli / Rosati)

Rosati hizo la proeza de escribir segundas guitarras para los 22 estudios del libro primero del conocido método de guitarra escrito por Ferdinando Carulli. Ahora tenemos la oportunidad de escuchar el magnífico resultado gracias al dúo MalloDAgostino.



Dúo MalloDAgostino 


El Dúo MalloDAgostino atesora una meritoria trayectoria en escenarios de Argentina y Europa. 

Dúo MalloDAgostino
Actuaron con Orquestas de Cámara y Sinfónica bajo la batuta de diferentes directores: Fernando Ciraolo, Miguel A.Gilardi, Ronen Nissan. Estrenaron en 1º Audición para Argentina el Concierto Madrigal del Mtro. Joaquín Rodrigo, considerada una de las obras más virtuosas para guitarra; estreno que les valió palabras elogiosas del propio compositor calificándolos de “excelentes intérpretes”.

Participaron en programas de radio y TV. Recibieron el auspicio de: Fondo Nacional de las Artes, Universidad Pontificia, Consulados de Perú, Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay, Ayuntamiento de Madrid, Ministerio de Asuntos Exteriores de España, ICOM (International Council of Museums) de UNESCO y sus presentaciones declaradas “de interés cultural” por la Cámara de Diputados de Santa Fe entre otros.

Participaron del CD “Música para un Nuevo Mundo” del premiado compositor sinfónico Mtro. Luis Ochoa, publicado por el Ministerio de Cultura de Venezuela junto a Solistas de la Ópera Alemana de Berlín y destacados músicos de Venezuela y Austria. Editaron el CD “Camino al Reino del Cielo” con música de Liliana Mallo sobre poemas del escritor y sacerdote Rogelio Barufaldi. Dicho CD, (valorado por Mons. Emil Paul Tscherrig, Nuncio Apostólico en Argentina) fue declarado “de interés cultural” por el Concejo de Rosario.

Sus composiciones fueron incluidas en el libro “La Creación Musical en Rosario” (Editora de la U.N.R./ Prof. Daniel Cozzi), editadas por la Warner / Chappell Music y se encuentran a disposición del público en la Biblioteca Nacional de Bs.As.

El dúo ha sido galardonado con las siguientes distinciones: Al-Andalus, G.A.O.R, Rosa Plateada y Premio Santa Clara de Asís. en auténtico reconocimiento a su fecunda labor desempeñada.

Contacto

WhatsApp: +54 341 2 751 756 


martes, 7 de septiembre de 2021

Obras de Oscar Rosati: Gavotas (primera parte)



La gavota es una antigua danza folclórica de origen francés, como tantos otros bailes acabó formando parte del entretenimiento cortesano y del repertorio de los músicos cultos. Encontraremos importantes ejemplos dentro de las suites barrocas de Robert de Visée (1655-1733) o Johann Sebastian Bach (1685-1750). Posteriormente, llegados al siglo XIX y el XX, la seguimos encontrando dentro del repertorio de salón pero ya muy transformada. En guitarra bien conocidas son las gavotas de Francisco Tárrega (1852-1909) o su alumno Bartolomé Calatayud (1882-1973). También hay numerosos ejemplos de autores modernos que viajaron musicalmente al pasado componiendo, entre otras danzas, gavotas imitando el estilo «antiguo». Claros ejemplos serían las escritas por Isaac Albéniz (1860-1909) o Agustín Pío Barrios (1885-1944).


En el catálogo de Oscar Rosati encontraremos multitud de gavotas (algunas incompletas y otras aún por descubrir). Él, como apasionado de la música antigua, estructuró alguna de ellas para recrear esas épocas pretéritas. En esos casos las danzas están dotadas de sus características anacrusas y juegos de voces contrapuntísticas. Al mismo tiempo escribió simpáticas gavotas siguiendo el típico estilo amable de salón, las encontramos en sus métodos o cuando trata temáticas bucólicas o infantiles.

Varias de estas obras, como podremos ver, tuvieron una evolución a lo largo del tiempo desde su creación. En algunas ocasiones el maestro las fue perfeccionando y/o reelaborando para incluirlas en sus métodos o «suites». Estos detalles quedan explicados en la presentación de cada obra.


Gavota nº 2 / Gavota

Esta es la gavota que encontramos en la primera cartilla de la guitarra y es bien conocida por los estudiantes, esta versión fue publicada en Buenos Aires en agosto de 1960. Gracias a un manuscrito del archivo de la familia Almirón sabemos que fue escrita en Comodoro Rivadavia dentro de una primigenia «primera cartilla de la guitarra» firmada en diciembre de 1952. Esta primera versión la incluyo en la publicación por motivos musicológicos. Aunque la melodía y las secciones son idénticas, en el primer caso la armonización es algo más simple e incluso encontramos alguna inconsistencia que Rosati corrigió en la versión final.



Gavota / Para el conejo de paño celeste

Este es un claro ejemplo de reelaboración de una antigua composición para ser presentada dentro de una nueva colección de temas. En 1970 Rosati publicó su obra «5 Piezas para juguetes» (aires de gavota) dedicada a la eminente guitarrista argentina Consuelo Mallo López (1913-1995). La tercera de estas piezas se titula «Para el conejo de paño celeste». Gracias al archivo, una vez más, de la familia Almirón descubrimos que la base de esta composición fue escrita el 18 de julio de 1954 (Comodoro Rivadavia). En este caso Rosati aprovechó la primera parte de la obra (obviando su segunda parte) y le añadió nuevas secciones. Hay que decir que las dos versiones son lo suficientemente diferentes como para interpretarse como obras independientes. En el archivo Almirón también encontramos los manuscritos de la serie completa de gavotas dedicadas a los juguetes, gracias a ellos se han podido hacer algunas pequeñas correcciones de la versión publicada.

 

Gavota nº 11

A diferencia de las otras dos gavotas (estilo de salón) esta tiene un importante trabajo contrapuntístico y clara inspiración barroca. El manuscrito pertenece al archivo Almirón y data de 1954 (Comodoro Rivadavia).

Partitura: Gavota nº 11


Pequeña Gavota / Gavota de las Flores

La Gavota de las flores fue presentada dentro de la segunda cartilla de la guitarra publicada en Buenos Aires en junio de 1966. Gracias al archivo Almirón sabemos que fue escrita en Comodoro Rivadavia durante los años 50, pero aparece con un título diferente: «Pequeña Gavota». Las dos versiones son prácticamente iguales aunque por razones musicológicas publico las dos para quien quiera observar las pequeñas diferencias.



Aire de Gavota

En 1971 Oscar Rosati ganó el primer premio en el IV Concurso Nacional de composición para guitarra de Salta con su obra «Serie a la manera antigua», posteriormente publicada por Ricordi Americana en Buenos Aires en 1972. La versión final de esta suite consta de 8 piezas aunque gracias al archivo de José Smiroldo sabemos que hay una versión anterior con 10 piezas (Buenos Aires, 1967). De esta extensa suite Rosati extrajo dos temas que fueron presentados a parte, con el título «Siciliana y Danza rústica» (archivo Lucio Núñez). De estas importantes obras se preparará un estudio aparte.

En las dos versiones de la suite encontraremos la pieza «Aire de Gavota» aunque con algunas pequeñas diferencias entre ellas. Por el tipo de inspiración de la obra obviamente esta gavota tiene un estilo antiguo, aunque con un característico toque armónico «Alla Rosati». Las dos gavotas son prácticamente iguales pero las publico juntas para poder ser comparadas.

Partitura: Aire de Gavota


Aire de Gavota (dúo)

Aunque de idéntico título que la anterior obra nada tienen que ver entre sí. Este aire de gavota pertenece a la colección «40 dúos para guitarra» impreso en 1976, es el dúo nº 27. La edición esta hecha a partir de un ejemplar del archivo del musicólogo Vincenzo Pocci. 

lunes, 16 de agosto de 2021

Obras de Rosati para dos guitarras (tercera parte) - Dos Diablitos


Actualizaciones: 6 abril 2022

En los dos artículos anteriores se presentaron la integral de la serie de 40 dúos originales para guitarra del maestro Rosati. Colección de excelente musicalidad y utilidad pedagógica, tanto para introducir a los alumnos ordenadamente en la disciplina de tocar a dúo como repertorio para interpretar en recitales.

También se comentó una curiosidad respecto a la obra de Rosati para dos guitarras. La mayoría de esos dúos (incluso tríos) son lo que llamaríamos segundas guitarras. Repito mi referencia al respecto:

…partimos de una obra que ya está completa desde el principio para una guitarra, posteriormente se le escribe una segunda guitarra. Esta puede aportar más o menos nuevos elementos a la obra pero no deja de ser un complemento prescindible de la primera.

Hay que pensar que esas segundas guitarras se escribieron en un contexto pedagógico, para que los alumnos pudieran disfrutar tocando juntos obras y estudios que ya tenían en su programa de enseñanza.

Rosati, hasta donde he podido descubrir, sólo escribió dos obras expresamente para dúo: sus «40 Dúos para guitarra» y la obra que trataremos ahora «Dos Diablitos».

Dos Diablitos 

Nos encontramos ante una composición muy especial, original y de gran encanto. El título completo es el siguiente:

DOS DIABLITOS 
Scherzo fantástico 
para dos guitarras 
(Con un cuento para ser leído antes de la ejecución) 


La obra fue dedicada a los jóvenes estudiantes (en aquella época) Rodolfo José Colombo y Jorge Biscardi, talentosos alumnos del eminente guitarrista Emilio Colombo (1920-2017). Rodolfo, como es fácil de suponer, era hijo de Emilio. 

La partitura fue publicada por el «Circulo Guitarrístico Argentino» con el añadido de una interesante presentación a cargo del maestro Eduardo F. Muscari (que incluyo en el artículo). Rosati firmó esta edición en Buenos Aires, en diciembre de 1972, aunque, como veremos, hay una edición anterior. 

La obra comienza con un cuento introductorio, en él se nos narra las aventuras de dos personajes fantásticos llamados Mandinguita y Satanito. El texto nos sitúa en un mundo fabuloso lleno de divertidos sucesos que seguidamente serán recreados por las guitarras. La recreación es tan acertada que parece que viéramos las peripecias de estos diablitos a través de la música. Hay que remarcar que cada guitarrista representa a uno de estos personajes, por lo que quedan muy bien definidos los protagonistas. 

Tengo constancia de que a parte de las ejecuciones de Rodolfo y Jorge hay otros dúos de guitarristas que tenían esta obra en su repertorio. Destacaría al dúo formado por Alberto Chahin y nuestro añorado guitarrista, y gran amigo de Rosati, José Smiroldo. Además, recientemente me comentó la hija del intérprete Omar de Tomás, Violeta Mara de Tomás (también alumna de Emilio Colombo), que ella y su hermana Lela (Graciela) habían interpretado esta obra, incluso aún conserva un ejemplar que Rosati les dedicó de una forma muy especial. Ese ejemplar, que es anterior al publicado por el Círculo Guitarrístico, tiene unas transformaciones del texto de portada muy divertidas. Costumbre habitual en Rosati cuando se encontraba en un ambiente de camaradería, ejemplos serían las dedicatorias a Sixto Almirón o Pablo Anapios:


para las diablitas Lela y Mara

“DOS DIABLITOS”
Scherzo Infernale
Para dúo de dos guitarras simultáneas y a la vez
Por
MALEPHIKUS D’ELDHI HAVLUMS

Averno, julio de 1972


Hay que destacar que la familia de Tomás tenía mucha amistad con Rosati, era un clan que vivía intensamente el mundo de la guitarra. El maestro les llegó a dedicar alguno de sus estudios e incluso varios cuartetos para guitarra. En un futuro artículo se hablará de estas obras.

Partituras

Interpretaciones de la obra

Dúo MalloDAgostino, formado por el matrimonio Liliana Mallo y Sergio DAgostino


Presentación de la obra por el maestro Eduardo F. Muscari para la edición del «Circulo Guitarrístico Argentino»







LAS AVENTURAS DE DOS DIABLITOS


Mandinguita y Satanito son íntimos amigos; pese a ser diablitos son buenos y juguetones y como todos los niños, hacen diabluras a más y mejor.

Salen una noche por sus agujeritos que tienen en la tierra, levantan las tapitas y se disponen a iniciar sus correrías.

Mandinguita siempre tiene miedo, pero le gusta ir delante; claro, confiado en que el amigo viene detrás. Mientras recorren el lugar, le habla a Satanito para estar seguro de que éste lo sigue; y cuando oye su respuesta, se tranquiliza y reanudan la aventura.

Alegres y despreocupados, corren, se esconden, se persiguen, pero por sobre todo, danzan. Les gusta la danza; todas sus jugarretas las hacen a ritmo de danza, que aunque grotescas, son danzas al fin.

De pronto ven una casa misteriosa, de esas con persianas que cuelgan de una sola bisagra, con murciélagos y todo. Piensan un rato y... adentro! Para dos diablitos una casa de misterios es una deliciosa tentación. Recorren entre gozosos y temerosos todos los rincones. Así andando, descubren una escalera que conduce a un sótano oscuro. Nada los detiene. ¡A bajar se ha dicho! Mandinguita siempre delante.

Como digna escalera de una casa misteriosa, rechina y cruje como el diablo. Mandinguita baja confiado porque el “taan clín, taan clín” de sus pasitos es contestado por el “toon clón, toon clón” de Satanito. Así fue por varios peldaños pero... ¡oh duda! ¡Oh presagio! ¡Oh varias cosas más! ; en uno de sus saltitos, no oyó los saltitos del amigo. Se detuvo angustiado; bajó con precaución otro peldaño más y... nada; “Diablos, no me sigue” –exclamó en voz baja Mandinguita; bajó otro más y desfalleciente preguntó           –¿dónde estás...?; tampoco hubo respuesta; por último, temblando y sin aliento insistió  –“ ¿en..doon.. des..táas? ”. En eso, un leve pero escalofriante “ ¡clunch……clonch…! ”, le hizo erizar el pelo y las orejas; su colita se paró como una lanza. Sólo pudo emitir un quejido finiíto finito y quedó duro como una estatua.

Contentísimo de su éxito, Satanito, que se había escondido, en un hueco donde halló una olla de cobre, (de esas que no deben faltar en una buena casa de misterios) y a la que golpeó con un palo provocando la primera parálisis de Mandinguita, repitió el golpe; pero esta vez con todas sus fuerzas logrando así un estruendoso “ ¡ ¡Clúunch chun clóonch! ! ’’ que derrumbó el sistema nervioso de Mandinguita quien exhalando un lastimero “ ¡ui ui uiuiuiuiui…! ” salió proyectado como cohete espacial hada el exterior de la casa.

Lo siguió Satanito, pero no a la velocidad del despavorido amigo, debido a que tenia que contener con sus manos la barriguita llena de risa. Pero con todo, llegó a tiempo para unirse a Mandinguita en una danza diabólica que se prolongó hasta que advirtieron algo extraño en el paisaje nocturnal; era como un resplandor que iba envolviéndolo todo lentamente. Esta vez no solo Mandinguita sintió temor; también Satanito. De común acuerdo se escondieron en un matorral cercano para poder descubrir ese misterio.

No podían creer lo que estaban viendo. Una nubecita rosada se desprendió del cielo y vino acercándose cambiando de formas, hasta convertirse en un hada; vestida con tenues mantos flotantes, flotante también la cabellera y con su varita mágica coronada por una estrella. Comenzó entonces una suave y graciosa danza; ( ¡tan opuesta a las infernales contorsiones que rato antes realizaran nuestros héroes! ) y mientras danzaba, tomaba los colores de la aurora y con ellos iba cubriendo todas las cosas de la comarca.

El resplandor aumentaba. Incansable, el Hada de la Aurora repitió la luminosa tarea, hasta que un poquito de sol asomó en el horizonte. En ese mismo momento llegó al escondite de los diablitos, el tañido de una campana lejana. El hada, finalizada su tarea, subió en uno de los rayos del sol que la llevó nuevamente al cielo.

Ya era demasiado. No podían soportar más la luz y menos la campana. Decididos a volver a la tranquilidad de sus infiernitos, iniciaron una precipitada carrera hasta los agujeros; pero antes de entrar como eran curiosos incurables permanecieron dos compases… perdón… digo un ratito más, mirando tanta maravilla hasta que por fin se zambulleron ruidosamente cerrando una tras otra las tapitas ¡clic…cloc! 


Y ahora, la música tiene la palabra.

miércoles, 21 de julio de 2021

Obras de Rosati para dos guitarras (segunda parte)


En el artículo anterior presentábamos los primeros 20 dúos de la obra «Dúos para guitarra» del maestro Rosati. En esta ocasión presentamos los de más dificultad, del 21 al 40.


Analizando este trabajo queda clara su intención pedagógica, los dúos están perfectamente organizados de forma progresiva, exigiendo al intérprete cada vez más conocimientos musicales y recursos guitarrísticos. Aunque en la portada no se nombra, en una de las publicidades se anuncia la obra de esta forma: 40 dúos (desde muy fáciles a mediana dificultad).

En los dúos más avanzados los intérpretes deberán dominar técnicas como los armónicos naturales y octavados; diferentes tipos de ligados, adornos e intervalos; o técnicas como el trémolo, la tambora y el pizzicato. Rosati también da gran importancia a los diferentes timbres que podemos extraer de la guitarra, encontraremos numerosas indicaciones de en qué cuerdas y zona de ellas (sul ponticello o natural) debemos pulsar. Incluso encontramos melodías ejecutadas en cuerdas muy concretas, a destacar el hermoso dúo «Elegía para la 4ª cuerda».

Relacionado con este aspecto explicaré la ejecución del timbre denominado «fagot» por ser poco habitual en la guitarra, Rosati lo pide en el dúo nº 12 (o el dúo «Dos Diablitos») presentado en el artículo anterior. 
La técnica «fagot», tal como yo la conozco, consiste en pulsar las cuerdas graves con la yema del pulgar justamente a 12 trastes de distancia (primer nodo) respecto a la nota que queremos hacer sonar. Por ejemplo:

El Mi de la sexta cuerda (nota al aire) sería pulsado por la mano derecha en el traste XII, el Fa (primer traste) sería pulsado en el traste XIII, etc. De esta forma conseguimos un sonido muy puro gracias a que reducimos drásticamente la energía de alguno de los armónicos propios de cada tono. Característica tímbrica que comparte el clarinete bajo o el fagot, de ahí la denominación de esta técnica.


Listado de dúos (del 21 al 40):

No 21, Vals (Andantino)

No 22, Ronda

No 23, Andantino

No 24, Polka I / Polka II

No 25, Andante (en armónicos 8os)

No 26, Andantino

No 27, Aire de Gavota

No 28, Elegía para la 4ª cuerda (Andante Sostenuto)

No 29, Mazurka (Poco Allegretto)

No 30, Andantino Non Troppo


Nº 31, Andantino Cantabile

Nº 32, Canción Mejicana (Andante Con Moto)

Nº 33, Mazurka (Andantino)

Nº 34, Allegretto Festivo

Nº 35, Oriental (Andantino)

Nº 36, Juguete Armónico (Allegretto)

Nº 37, Andantino Con Moto

Nº 38, Trémolo (Moderato)

Nº 39, Barcarola (Poco Andantino)

Nº 40, Guitarras Alegres (Allegro Moderato)


Partituras:

40 dúos (21 a 30)
40 dúos (31 a 40)