lunes, 2 de marzo de 2020

Valses Peruanos de Oscar Rosati


Última actualización: 7 de marzo del 2020

Una de las fuentes de inspiración habituales de Rosati era el folclore de su país, Argentina. No se limitó a su tierra natal, también podemos encontrar numerosas obras suyas basadas en estilos típicos de otros países como Brasil, México, Paraguay, o las composiciones que trataremos en este caso, de Perú.

En este país encontramos un género musical muy querido llamado «vals peruano», hasta donde he podido descubrir Rosati escribió cuatro de estos valses.

Este estilo musical está perfectamente documentado en la obra «El libro de oro del vals peruano» escrito por Raúl Serrano Castrillón y Eleazar Valverde Chale (1932-2016). En este trabajo encontramos una extensa selección de obras de los compositores más representativos de este género, además de los textos de sus letras y las partituras, que fueron transcritas por el músico argentino Domingo Rullo (1920-2001).

Estos valses, por lo general, son cantados pero podemos encontrar numerosos ejemplos sin voz, así los concibió Oscar Rosati. La estructura de estos temas está basada en la repetición de las habituales secciones A y B, antecedidas, en ocasiones, por una sección introductoria y, también ocasionalmente, finalizadas con una coda.



Los cuatro valses peruanos de Oscar Rosati


Vals peruano nº 1
Esta obra no llegó a publicarse, por lo que tuve que recurrir a un ejemplar archivado en el fondo documental de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC), a los cuales les estoy muy agradecido por su colaboración.

El ejemplar que me cedieron se compone de dos hojas manuscritas que se podría afirmar que era la primera vez que Rosati pasaba a papel esta obra. La razón de esta deducción es que el manuscrito está lleno de correcciones, tachaduras, cambios de opinión sobre el arreglo y alguna errata. Aun así he podido pasar a limpio esta obra sin problemas gracias a la cantidad de información que ofrece Rosati con la digitación. Lo más difícil fue descifrar la fecha de composición. El manuscrito está firmado en Buenos Aires, el nombre del mes no se puede entender y el año, 1960, se intuye más que se lee.

Esta obra está dedicada al guitarrista peruano Andrés Gaviño, gran amigo de Rosati y de la guitarrista Ofelia Delfino de Reyes, de la cual trataré en otro artículo. De Gaviño encontré una referencia en el libro «Teatro del Pueblo: Una utopía concretada» de Osvaldo Pellettieri, se trata de su participación como guitarrista en la obra de teatro ¡Sálvese quien pueda! de Leónidas Barletta, el 15 de mayo de 1975 en la sala «Teatro del Pueblo» de Buenos Aires.


Vals peruano nº 2 (Limeña Flor)
Este vals fue publicado en 1967 por la editorial de Buenos Aires Randolph Editores, forma parte de una obra más extensa titulada «Cinco Piezas Americanas». Obviamente Rosati escribió este vals antes de 1967 pero no tengo más datos al respecto, una fecha posible sería 1964 teniendo en cuenta el momento en que escribió otra de las piezas de ese ciclo de la cual sí tengo la fecha.

Aunque dispongo de una versión manuscrita de esta obra, carente de digitaciones, mi edición se basa principalmente en la de Randolph Editores. Esta me fue amablemente cedida por la Biblioteca del Conservatorio de Música de Bahía Blanca a los cuales les estoy muy agradecido.


Este es el único de los cuatro valses al cual Rosati le puso título «Limeña Flor» y fue dedicado a sus amigos Raúl Ricardo Horcada (1925-1981) y, a la que en ese momento era su mujer, Thelma Edith Colombo (1927-2013).


Vals peruano nº 3
En esta ocasión mi edición se basa en un manuscrito de Rosati extremadamente pulcro y ampliamente digitado como era habitual en él. Este vals no llegó a publicarse y en esta ocasión mis agradecimientos son hacia la talentosa guitarrista, palabras de Rosati, María Concepción Patrón. María fue alumna de Rosati y en sus recitales interpretaba numerosas obras de él, algunas de estas escritas ex profeso para ella.

Esta obra fue escrita en 1963 y fue dedicada al concertista y profesor de guitarra Juan Bautista Fasola.


Vals peruano nº 4
De los cuatro valses este es el más popular y querido por los estudiantes de guitarra dada su belleza y fácil ejecución. Fue publicado por Antigua Casa Núñez en 1964 y en esta versión se basa mi edición, aunque es el vals más fácil de localizar, y tengo numerosos ejemplares, mi primer contacto con él se lo debo al musicólogo Vincenzo Pocci.

En este caso nos encontramos con una peculiaridad: Rosati escribió para este vals una segunda guitarra y, como descubrí posteriormente, una tercera guitarra.

Este tipo de arreglo era muy habitual en él y siempre lo hacía dentro de un contexto pedagógico. La razón, fácil de suponer, era para que los alumnos pudieran tocar estas obras para guitarra sola junto a su profesor o compañeros evitando tocar al unísono.

Aunque el resultado son unas guitarras que se complementan a la perfección realmente este tipo de arreglos no pueden definirse como dúos o tríos de guitarra, el lenguaje y tratamiento utilizado es muy diferente a este tipo de composiciones. Hay que percibirlo más bien como un refuerzo o ampliación de la obra original.

Las segundas guitarras sí que fueron publicadas por Antigua Casa Núñez y me las proporcionó la profesora Gimena Borghetti. Al cabo de un tiempo me llevé una agradable sorpresa, una alumna de Rosati, la actual musicoterapeuta Cora Alicia Leivinson, me proporcionó las copias de unos manuscritos de Rosati del vals nº 4 que iban acompañados de una segunda guitarra, diferente a la publicada por Antigua Casa Núñez, e incluso una tercera guitarra. Estas partes son totalmente inéditas y serán publicadas más adelante.

Rosati como norma siempre dedicaba sus obras a alumnos, colegas o amigos, en esta ocasión, curiosamente, la obra no fue dedicada a nadie en especial.


Mollet del Vallés (Barcelona)
2 de marzo del 2020

Víctor Estrada Mañas

Partituras:

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